— Tres técnicas. Una ejecución.

La técnica correcta para cada superficie

Hormigón impreso, pulido o monocapa impresa: cada técnica responde a condiciones distintas. Aquí explicamos las diferencias para que elijas con criterio.

/ Hormigón impreso

Patrón y color integrados en la masa

Aplicamos el color mediante una capa de rodadura de alta resistencia, compactada y texturizada sobre el hormigón fresco. Este proceso garantiza una superficie endurecida que integra el patrón y el color de forma permanente.

Apto para exteriores de alta demanda: terrazas, accesos de vehículos, piscinas y zonas comunitarias. Resistente a la helada y al tráfico pesado sin perder definición.

Más de 40 patrones disponibles. Color aplicado mediante capa de rodadura: un proceso controlado para obtener resultados precisos, no aleatorios.

/ Hormigón pulido

La luz trabaja con el material

Aplicamos y tratamos una capa de rodadura de cuarzo o corindón de alta densidad, ajustada al tono deseado. Mediante un proceso de pulido progresivo, refinamos la superficie hasta alcanzar el brillo o acabado mate que el espacio requiere.

Ideal para interiores de uso intensivo: oficinas, viviendas o locales comerciales. Al no depender de una capa superior que se desprenda, la superficie gana dureza con el tiempo y reduce su mantenimiento a una limpieza básica.

Integramos las juntas de dilatación necesarias para absorber los movimientos naturales del pavimento. Resultado: ausencia de grietas incontroladas y una superficie preparada para un tráfico intenso y duradero.

/ MONOCAPA DECORATIVA

- fachadas y murros -

Fachadas: protección y acabado en una sola capa

La monocapa se aplica directamente sobre el soporte estructural de fachadas y muros. Sella la superficie frente a la humedad y el impacto térmico mientras define el acabado visual con un relieve texturizado. Sustituimos imprimación, acabado y pintura en un solo proceso de alta adherencia, creando una capa continua resistente a la intemperie.

Un solo proceso de ejecución sustituye imprimación, acabado y pintura. El resultado es una capa continua sin uniones que comprometan la impermeabilidad.

La combinación de monocapa y hormigón impreso genera un sellado monolítico. Es una transición técnica entre el suelo y la pared diseñada para repeler la humedad y garantizar una protección impenetrable